lunes, 21 de octubre de 2019

PDM - Los Darkys

El fin de semana pasado nos fuimos los amigos de la comunidad, es decir de nuestra little también, a una casa rural y, cómo no, tuvimos una misión muy importante. Todos los amigos de mi hija ya eran detectives novatos pues habían participado en la aventura del Monstruo Piñata y del Monstruo Ñac-Ñac, y estaban deseando volver a usar sus dotes detectivescas.

Así fue como el sábado por la noche un sobre a mi nombre apareció en la puerta de mi habitación. En su interior había una carta, la ficha del monstruo, unos brazaletes de luz, unos gamusinos que iban a ayudarnos y unas linternas especiales.


El problema era que por la zona había un grupo de Darkis, unos monstruos buenos muy simpáticos a los que les da pánico la oscuridad. Para no asustarse mucho dejan el rastro de unas piedras mágicas, lightins, que solo son visibles a la luz de unas linternas especiales (uv). Además se rodean de ellas cuando se paran a descansar. Estos Darkis están deseando que algún detective novato lo adopte y se lo lleve a su casa y ahí estaba nuestra misión. Debíamos buscarlos y adoptarlos. Para ello debíamos colocarnos unos brazaletes de luz y buscar el rastro de las piedras mágicas. Aquí nos ayudaron los gamusinos pues brillaban igual que lo hacen las piedras. 



Una vez preparados, fuimos al jardín y comenzamos la búsqueda. Seguimos el rastro y cuando veíamos muchas piedras juntas sabíamos que un Darky estaba cerca por lo que solo uno de los detectives novatos, acompañado por mi, podía acercarse a decirle las palabras "monstruo, monstruito, ven que te doy un abracito" y adoptarle.

Cuando encontramos todos, pudimos recoger las piedras mágicas y meterlas en unos botes para llevarlas a la habitación y así tener luz por las noches y que nadie pase miedo.

Se lo pasaron genial y aunque alguno comenzó un poco asustado, eran niños de 3 a 5 años, todos se acercaron a cogerlos sin dudarlo. Y lo mejor, es que cada vez se van metiendo más en su papel, pues hubo un momento en el que mi little me llamó "mamá" y yo la contesté: "Dime, Botas de Agua, pero recuerda que soy la detective Nocilla". Pues estuvo un rato llamándome solo Nocilla y ya al final me preguntó que cuando podía volver a llamarme mamá :).

¿Cómo preparé el material?
Darkis: Como la idea era que cada uno adoptase un monstruo y durmiera con él si tenían miedo, hice siete monstruos con unos calcetines rellenos de relleno de almohada y pegando unos ojos con pistola caliente. 
Lightins: compré unas piedras de adorno y un pack de varios colores de pintura fluorescente y las pinté. Compré de varios colores porque mi idea inicial era que cada uno siguiese el rastro de un color pero las condiciones del lugar y que había algunos colores que no se distinguían muy bien me hizo cambiar de idea.
Gamusinos: imprimí la imagen y la pinté con las pinturas.
Los brazaletes de luz los compré por Amazón y las linternas las tenía de los escapes que hago en el cole, pero las compré por Aliexpress.



Espero, como siempre, que os sirva de inspiración y que me dejéis comentarios con sugerencias de mejora :)

Os dejo por aquí la carta que recibí en word por si queréis modificarla y la hoja de monstruo Darky.



viernes, 27 de septiembre de 2019

El Enigmómetro

Los que me seguís sabéis que este año estoy llevando a cabo una gamificación en mi aula de tercero sobre Sherlock Holmes y los Irregulares de Baker Street, podéis leer más aquí. Un elemento de este proyecto es el enigmómetro, que no es más que una adaptación de un juego llevo haciendo ya casi cuatro años.

Cada lunes por la mañana, el detective encargado de los enigmas reparte uno a cada compañero y tienen toda una semana para resolverlo. El tiempo puede adaptarse dependiendo del nivel, del enigma o de si quieres meter un poco de emoción diciéndoles que tienen que resolverlo en lo que dura el día lectivo jaja. Luego deben introducirlo en un bote especial para ello.

Al final del tiempo dado se dice quiénes lo han tenido correctamente y se resuelve. Cada detective que lo tiene correctamente debe colocar su huella en el enigmómetro e ir ascendiendo. Cuando llegan a una lupa suben un nivel, aunque esta vez no les he llamado niveles sino pasos de la investigación. Alcanzar las lupas cada vez es más difícil y deben resolver más enigmas.





Los enigmas los he seleccionado de varios libros:
  Colección de puzles de Sherlock Holmes, editorial Librero.
-          La vuelta al mundo de Sherlock Holmes en 80 enigmas, editorial Larousse.
 ¿Quién ha sido? 101 casos para resolver en 5 minutos, editorial Alfaguara.


Cada alumno tiene una placa policial que va colocando en el muro dependiendo de donde esté. La placa lleva su foto, caracterizada, y unas estrellas, que van ganando cada vez que ascienden. Están pensadas para colocar las estrellas de gomet pequeñas .



Estas subidas de nivel les ofrecen unas recompensas en forma de cartas, pero de eso os hablaré mas adelante :)




Os dejo por aquí las descargas.



lunes, 9 de septiembre de 2019

Formamos parte de los Irregulares

¡Ya formamos parte de los Irregulares de Baker Street! Y es que esta mañana nuestros alumnos han acudido a la llamada de Sherlock en el periódico y superado las pruebas necesarias. Os cuento detenidamente...

Estaban tranquilamente esperando en las filas para entrar en el colegio cuando otro profesor les ha repartido unos periódicos con una extraña noticia...



Han seguido las indicaciones que les decía que debían ir detrás de una persona con sombrero y gabardina verde (osease yo jaja) y hemos ido a clase donde hemos visto un vídeo introductorio y han jugado un breakout para conseguir formar parte de los Irregulares. 
Lo primero que debían hacer era formar los grupos, para ello, grapado al periódico, tenían una pieza de puzzle la cual encajaba con otros compañeros.


Una vez formado el puzzle debían leer la pista y mirar en sus periódicos las letras resaltadas en negrita. Estas formaban una frase con una ubicación del aula, por ejemplo, "mira en el cajón del profesor".


Allí encontraban un sobre con un dibujo.


Ese sobre contenía la siguiente prueba. Unas letras tipo "scrabble" y unas instrucciones con unas palabras que debían formar: el antónimo de malo, un nombre propio y un animal doméstico de cuatro patas. Cada una estaba con un color para ayudarles a separar las letras. Dependiendo del nivel, se les puede pedir unas palabras u otras y darles todas las letras de todas las palabras mezcladas.


Una vez formadas las palabras, debían contar las puntuaciones de las letras para obtener el código del candado de 3 cifras que abría la caja con el mismo símbolo que el sobre.
En el interior de esa caja tenían la prueba "el enigma del reloj". Una especie de reloj que al unir los números siguiendo un orden les daba una cifra.



Para poder resolverla, necesitaban de la ayuda del periódico pues tenían las operaciones matemáticas que les indicaban el camino a seguir.


Os dejo un ejemplo, cuyo resultado es el número 9.



Con esta cifra debían dirigirse a la pizarra donde había colocados unos sobres numerados. En su interior encontraban un acetato con un pequeño gomet en una esquina y con un manchurrón.


Ese pequeño gomet aparecía también en su puzzle, por lo que al superponer el acetato sobre el puzzle inicial les marcaba un animal.


En otros lugares del aula había situados unos pósters con esos animales y una carpeta con un candado de cuatro dígitos.




Tras el póster tenían un sobre con animales en su interior y el dibujo de una caja para clasificar animales. Debían colocar los animales en su lugar correspondiente y luego contar cuántos había en cada categoría (mamíferos, aves, anfibios y reptiles) para sacar el número de cuatro dígitos que abría la carpeta.


Y, por fin, una vez abierta la carpeta encontraban su juramento de lealtad hacia Sherlock Holmes.




Han disfrutado como unos enanos y ya están deseando más. Lo mejor, es que he conseguido arrastrar a mis compañeros de nivel a esta locura así que ya podéis imaginaros las caras que han puesto cuando nos han visto por el patio con unas pintas un tanto sospechsas jajaja.

Mañana empezarán a aparecer las primeras decoraciones que nos acompañarán durante el curso.

miércoles, 28 de agosto de 2019

Los Irregulares de Baker Street

Ya se aproxima un nuevo curso y con él una nueva locura. Desde que cogí la baja (pues iba a ser mamá) en febrero dejé a un lado los dragones y empecé a darle vueltas a un nuevo proyecto de gamificación. Esta vez tenía ganas de incluir cosas tan chulas como las que estaban haciendo Oscar Recio con su Orient Express o Norberto Cuartero con Serendipia. Así que empecé a darle vueltas y surgió esta idea...

Londres, finales del siglo XIX. Sherlock Holmes, importante detective que destaca por su hábil uso de la observación y el razonamiento deductivo, ayuda a la policía de Scotland Yard a resolver complejos casos. Junto a él trabaja el Dr. Watson, ayudante y amigo del detective. Pero últimamente son muchos los misterios que acontecen en la capital de Inglaterra y Holmes necesita ayuda. Por ello ha decidido crear un grupo secreto, Los Irregulares de Baker Street. Este grupo secreto debe ser especial y solo pueden formar parte de él niños, ya que ellos pasan desapercibidos a los ojos de la mayoría de las personas y pueden acceder más fácilmente a diferentes lugares y pistas claves para la resolución de los enigmas.
Para ello Holmes y Watson han decidido poner un extraño mensaje en el periódico, aquel que sea capaz de resolverlo podrá acudir a una primera reunión y pasar la prueba antes de acceder a formar parte de la organización secreta.

El "proyecto" es una mezcla entre gamificación y rol. Pues, como bien habéis leído, los alumnos pasarán a formar parte de los Irregulares de Baker Street y ayudarán a resolver los casos más siniestros de Londres. Para ello adaptaremos (pues he arrastrado a las Guardianas de Dragón a la locura) casos del juego de Edge, Sherlock Holmes detective asesor y seguiremos un poco su dinámica.

Resultado de imagen de sherlock holmes detective asesor

¿Cómo vamos a llevarlo a cabo?
Como he dicho, los alumnos formarán parte de la sociedad secreta de los Irregulares ayudando a Sherlock a desentrañar los casos que vayan apareciendo, adoptando el papel de pequeños detectives. Estos casos serán planteados a los niños que, con pistas y preguntas, tendrán que ir resolviendo poco a poco. Nunca conocerán a Holmes pero se comunicarán con él a través de telegramas dejados en un buzón situado en la clase.
Deberán mostrar sus actitudes y valentía para que Sherlock confíe más en ellos y les deje hacer más cosas. Esto se registrará con subidas de nivel. Durante el curso habrá siete niveles que irán alcanzando poco a poco, obteniendo privilegios. Para subir de nivel deberán ir resolviendo pequeños enigmas semanalmente.

Esta gamificación está pensada para llevarla a cabo en una tutoría, usando una sesión de lengua, o en una especialidad, por ejemplo, inglés.

Las investigaciones
Las presentaciones de las investigaciones seguirán siempre el mismo patrón aunque irán aumentando en dificultad. En algún momento Sherlock, a través del buzón, se pone en contacto con los Irregulares para pedirles ayuda. Les dará la información básica del caso (que puede ir variando con una lectura y su comprensión, un audio, un vídeo…) y algunas pistas para que los alumnos puedan comenzar a investigar.
Posteriormente vendrán las sesiones de investigación. Lo ideal es que al comienzo sean pocas sesiones las necesarias para resolver el caso y vayan aumentando para no perder el interés de los alumnos.
Puede ocurrir que dentro de la investigación encontremos que algunos personajes necesiten de nuestros conocimientos para ayudarles en determinadas tareas (por ejemplo, vamos a visitar al pastelero y nos pide ayuda con un pedido que le han hecho en fracciones y no sabe cuánto es).

Dedicaremos una sesión semanal a la investigación. Se trabajará en grupos y se seguirán unos turnos de palabra. Cada grupo debe ponerse de acuerdo con lo que quieren averiguar y hacerlo saber al maestro que les contestará y les dará la información solicitada. Para realizar preguntas a ciertas personas o desplazarse por el mapa deberán gastar dinero, que tendrán que haber acumulado durante la semana con la correcta realización de ejercicios, rutinas… El dinero (es decir, los puntos) será reflejado en una plataforma tipo ClassDojo.


En esta sesión se usará el mapa necesario en un genially donde aparecerán las ubicaciones de los alumnos, así tienen de forma más visual lo que está ocurriendo. Para desplazarse por el mapa, como hemos dicho, debemos gastar las libras acumuladas, por ejemplo, 1 para desplazarse dentro del mismo distrito y 2 para cambiar de distrito. Dentro del mismo distrito tienen la posibilidad de ir andando perdiendo un turno.
También tendrán la posibilidad, en algunos casos, de registrar lugares, que serán reforzados con la entrega de mapas o fotografías/dibujos. Para poder hacerlo todos los grupos deben ponerse de acuerdo e ir todos, ya que habrá un mini-juego donde tendrán que ir superando pruebas por las diferentes estancias.
Al final de la sesión, deberán escribir a Holmes un telegrama con lo averiguado hasta el momento.
Lo que se quiere conseguir en esta sesión es trabajar las cuatro destrezas básicas (ya sea en español o en inglés): listening, speaking, reading y writing, además de introducir cualquier otro contenido de otra asignatura.
Aquí hay una propuesta para una sesión de 45 minutos. Siempre hay que tener en cuenta el grupo y el punto en el que se está de la investigación:

     5’ – 10’: Presentación del caso o ponerse al día (recordar por dónde estábamos)
   15’ – 20’: Fase de investigación, donde los grupos se desplazan, investigan, toman notas…
    10’: Fase de recapitulación de pistas, escribir telegrama a Holmes con lo obtenido y/o conclusión si se ha terminado.



Esto es, en líneas generales, lo que vamos a realizar este curso. Ya os iré contando más elementos del proyecto al igual que las impresiones porque no sé cómo saldrá jaja.

¡Feliz inicio de curso!

jueves, 23 de mayo de 2019

Ñac-ñac el comelibros

Hace un par de semanas recogiendo la habitación de mi little vi un cuento muy curioso “Ñac-ñac el monstruo comelibros” de la editorial Cubilete y, como le estoy cogiendo el gusto a esto de buscar monstruos, una nueva aventura de Pequeños Detectives de Monstruos empezó a surgir en mi cabeza. El libro trata de un monstruo al que le encanta comerse libros y se va metiendo en diferentes cuentos tradicionales cambiando la historia. Al final del libro el monstruo se escapa... ¿qué mejor comienzo?



Iba a crear la historia para mi pequeña pero hablé con los papis de los detectives que nos ayudaron con el monstruo Piñata y les pareció buena idea que jugasen todos. Así que me puse manos a la obra adaptando la historia al espacio del que disponía. Volví a echar un vistazo al libro y decidí introducir más elementos de una partida de rol. No es que yo sea una experta en este tema ni mucho menos, solo he jugado dos veces y me ha encantado, pero quería que no fuese la típica gynkana. Así que esta vez iban a empezar a utilizar herramientas que nos ayudarían en diferentes momentos.

Preparé el cuento, unos calcetines con algunas imágenes de otro cuento que habíamos leído hace unos días, el monstruo, una jaula de madera y un gamusino que nos daría alguna pista.


El día de antes mandé a los papis un vídeo introductorio y les pedí que se lo mostraran a los pequeños detectives en algún momento antes de la partida. El vídeo lo hice con la app Voki.


Cuando nos reunimos imaginaros como estaban de emocionados, uno de ellos incluso había  traído unas gafas para buscar huellas (esto era fantástico). La misión empezaba simplemente con el cuidado del monstruo pero al leer el cuento se nos escapó y tuvimos que ir en su búsqueda. Antes de empezar a mirar por todos sitios repartí las herramientas que llevaba en mi mochila de detective veterano: unas gafas para ver en la oscuridad, unos polvos de luciérnaga para dar luz, una  cuerda multiusos, una lupa, unos cascos para escuchar lo que los gamusinos tuvieran que decirnos y una manta Linus que mantuve en la mochila.

Cuando empezamos la búsqueda eran ellos los que me decían por donde y según se acercaban a una pista, calcetines, usábamos herramientas que nos ayudaran a localizarlas. Por ejemplo, un calcetín estaba dentro de los baños, entonces al llegar allí algunos usaron sus polvos de luciérnagas y luego, los que llevaban las gafas de visión, entraron solos. 

En mitad de la búsqueda encontramos al gamusino y el que llevaba los auriculares pudo escuchar lo que decía: cuando el monstruo come mucho se esconde en un libro a descansar. Ya con las pistas empezaron a decir que estaba en el cuento leído días atrás. Ese cuento además formaba parte del teatro japones Kamishibai (ya os hablaré de él más adelante). Para acercarnos nos agarramos todos a la manta. Abrimos el teatro poco a poco..


Y cuando encontramos a Ñac-ñac le atamos con la cuerda...


... y le encerramos en su jaula diciendo las palabras mágicas "colorín, colorado, este cuento se ha acabado".


¡Misión cumplida! Para acabar a cada uno le hice entrega de un saquito con una bola mágica (una canica) y les expliqué que deberían guardarla muy bien para próximas misiones. La idea es que cada vez que atrapen uno obtengan una bola mágica que luego puedan cambiar por herramientas.

Creo que se lo han pasado genial, algunos de ellos me han pedido buscar otro nada más acabar, así que ya estoy pensando qué hacer en la siguiente... quizás aparezca algún candado, dado...